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Contratos inteligentes, blockchain, Matthew N.O Sadiku, Kelechi G. Eze y Sarhan M. Musa

2021

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Mateo N. O. Sadiku (sadiku@iee.org) es profesor en la Universidad Prairie View A&M, Texas. Es autor de varios libros y artículos. Es miembro del IEEE. Sus intereses de investigación incluyen computación, campos electromagnéticos y redes informáticas.


Kelechi G. Eze (keze@student.pvamu.edu) es estudiante de doctorado en la Universidad Prairie View A&M, Texas. Es miembro de IEEE. Sus intereses de investigación incluyen Internet de las cosas, seguridad de datos y privacidad, tecnología blockchain, redes de sensores inalámbricos y aprendizaje automático.


Sarhan M. Musa (smmusa@pvamu.edu) es profesora en el Departamento de Tecnología de Ingeniería de la Universidad Prairie View A&M, Texas. Ha sido directora de Prairie View Networking Academy, Texas, desde 2004. Es LTD Sprint y Boeing Welliver Fellow.


De acuerdo con Matthew N.O Sadiku, Kelechi G. Eze y Sarhan M. Musa,


A smart contract is a set of promises, specified in digital form, with a program enforcing the contract built into the code. Smart contracts run on blockchain technology, which is basically a distributed database that records all transactions that ever occurred in the network. A smart contract is an executable code that is executed on the blockchain to enforce an agreement between two or more parties”.


Smart contracts help in exchanging money, property, or any valuable thing in a transparent, conflict-free manner while avoiding the services of a middleman such a bank, a lawyer or a notary[1].


Una traducción nuestra, con riesgo de resultar imprecisa, sería la siguiente:


“Un contrato inteligente es un conjunto de promesas, especificadas en forma digital, con un programa que hace cumplir el contrato integrado en el código. Los contratos inteligentes se ejecutan en tecnología blockchain, que es básicamente una base de datos distribuida que registra todas las transacciones que alguna vez ocurrieron en la red. Un contrato inteligente es un código ejecutable que se ejecuta en la cadena de bloques para hacer cumplir un acuerdo entre dos o más partes”.


“Los contratos inteligentes ayudan a intercambiar dinero, propiedades o cualquier cosa valiosa de manera transparente y sin conflictos, evitando los servicios de un intermediario como un banco, un abogado o un notario”.



Debido a que los contratos inteligentes funcionan con la tecnología blockchain, muchas de las funciones de terceros que habitualmente intervienen en la creación, el cumplimiento, el incumplimiento y la ejecución forzosa de los contratos, tales como abogados, bancos, jueces, notarios y oficinas de registro, son todas funciones que pueden sustituirse con el empleo de estas nuevas tecnologías capaces de descentralizar el poder. Esto no quiere decir, desde luego, que todas las funciones de los jueces, abogados, bancos, notarios y registradores pasarán a acabarse para siempre. Lo que sí quiere decir, es que su rol o función en la sociedad puede transformarse, lo cual obviamente viene de la mano del hecho de que habrá menos tareas que ejecutar para estos y muchos otros actores. Esto último implica, así mismo, menos contingencias y por lo mismo menos estrés en general. Esto puede aliviar los grandes procesos inflamatorios de la sociedad latinoamericana contemporánea, que son procesos indicativos de una sociedad enferma y deteriorada. Nosotros creemos que la tecnología blockchain puede aminorar la fatiga que resulta de una sociedad en donde la Ley no aplica de igual forma para todos sus miembros. Todas las funciones y actividades que habitualmente se centralizaban, podrán empezar a descentralizarse. Solo el tiempo podrá darnos la opción de observar el modo como la tecnología es capaz de transformar el mundo.


Al referirse a las posibles aplicaciones de la tecnología blockchain, Matthew N.O Sadiku, Kelechi G. Eze y Sarhan M. Musa aseguran lo siguiente:


Smart contract can be useful in a wide range of industries such as healthcare, automobiles, Nreal estate, insurance, lotteries, supply-chain management, cryptocurrency exchanges, financial exchanges, covenants, law, government (e-voting system), creating a will, and many more[2].


Una traducción nuestra, con riesgo de resultar imprecisa, sería la siguiente:


“El contrato inteligente puede ser útil en una amplia gama de industrias, como atención médica, automóviles, bienes raíces, seguros, loterías, gestión de la cadena de suministro, intercambios de criptomonedas, intercambios financieros, convenios, leyes, gobierno (sistema de votación electrónica), crear un testamento y muchos más”.


El motivo por el cual los contratos inteligentes pueden tener un impacto en distintas industrias, es porque las industrias emplean contratos para su operación. En lugar de utilizar contratos tradicionales, en donde el riesgo de contraparte se administra de un modo reactivo (empleando monedas centralizadas por instituciones bancarias oficiales, y dependiendo de los jueces para el restablecimiento de la justicia), las industrias están empezando a utilizar contratos inteligentes, para administrar el riesgo de un modo proactivo. Algo interesante de los contratos inteligentes es que se prestan para que las dinámicas comerciales vigentes se transformen. Y el modo como los contratos inteligentes lo hacen es, para empezar, sustituyendo muchas de las funciones de muchos intermediarios que fueron útiles mientras no existía el concepto de bases de datos distribuidas. Pero ahora, que se ha desatado el concepto de computación descentralizada, también se ha desatado una carrera corporativa por adaptarse a las nuevas dinámicas. Lo cierto es que la tecnología ha probado reemplazar las actividades de muchos actores. En algunos casos, dichas actividades resultan la esencia de ser de algunos actores, y ello tendrá consecuencias más lesivas para dichos actores. Pero para el caso de los actores cuyas tareas se sustituyan, de un modo que puedan seguir operando, pero agregando valor a su entorno, hay que reconocer que habrá grandes oportunidades, no solo para fortalecer el concepto de unión dentro de un nuevo entorno mercantilista, sino para ganar más dinero de una forma más fácil y más óptima para todos.


Algo interesante que hemos observado es que la misma estructura descentralizada de estas bases de datos, que ahora es de dimensión horizontal, hace también que las estructuras útiles resulten de modelos horizontales entre aliados semejantes que quieran distribuirse el poder económico y político sobre el porvenir de todos los miembros. Si quisiéramos ubicar las DAOs dentro de los conceptos vistos bajo el paradigma de las instituciones jurídicas respaldadas por el sistema jurídico del “Estado” contemporáneo, el mejor ejemplo serían las cooperativas o agremiaciones. De ahí que las DAOs que pueden crearse, creemos que serían las que mejor sepan optimizar una combinación de factores tales como la tecnología, la utilidad de los miembros del sector dentro del entorno, la cantidad de riqueza y utilidad del entorno, entre otros factores. Y como muchas agremiaciones y cooperativas están integradas por actores que entre todos comparten una utilidad social común, muchas agremiaciones y cooperativas están reinventando esquemas de asociación entre sus miembros de modos ingeniosos que le sacan provecho a la distribución de los registros.


Al tratar los beneficios de la tecnología de cadenas de bloques, Matthew N.O Sadiku, Kelechi G. Eze y Sarhan M. Musa manifestaron[3] que lo que hace interesantes a los contratos inteligentes es que su contenido no puede manipularse sin un mutuo acuerdo, de un lado, y que su ejecución no puede evitarse, de otro lado. Según los autores, los contratos inteligentes son atractivos porque, en el comercio, se prestan para optimizar la eficiencia, para reducir la duplicidad de procesos, para reducir los trabajos administrativos engorrosos, costos e ineficiencias, para aumentar la transparencia y para mejorar la seguridad. Según los autores, los contratos inteligentes pueden ayudar a reducir las consecuencias nocivas de los prejuicios humanos y, al mismo tiempo, pueden reducir la necesidad de abogados.

[1] Sadiku, Matthew & Eze, Kelechi & Musa, Sarhan; “Smart Contracts: A Primer”; “Journal of Scientific And Engineering Research; ISSN: 2394-2630; 2018; Página 538. Véase: https://www.researchgate.net/publication/326752872_Smart_Contracts_A_Primer. [2] Sadiku, Matthew & Eze, Kelechi & Musa, Sarhan; “Smart Contracts: A Primer”; “Journal of Scientific And Engineering Research; ISSN: 2394-2630; 2018; Página 539. Véase: https://www.researchgate.net/publication/326752872_Smart_Contracts_A_Primer. [3] Sadiku, Matthew & Eze, Kelechi & Musa, Sarhan; “Smart Contracts: A Primer”; “Journal of Scientific And Engineering Research; ISSN: 2394-2630; 2018; Página 540. Véase: https://www.researchgate.net/publication/326752872_Smart_Contracts_A_Primer.

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