Blockchain, OMC y contratos inteligentes
- Felipe Avendaño Meneses

- 29 abr 2023
- 5 Min. de lectura
2021
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Emmanuelle Ganne publicó, para la OMC, un documento titulado: “¿Pueden las cadenas de bloques revolucionar el comercio internacional?”. En dicha publicación, Ganne describió los grandes cambios y las grandes transformaciones que el comercio internacional podría experimentar en los años venideros por cuenta de las ventajas que implican, para el comercio internacional, las tecnologías de registro distribuido, como la tecnología blockchain. La realidad es que las grandes transformaciones descritas por Ganne, en muchos casos, se deben a nuevos diseños de operatividad en el ámbito del comercio internacional, en los que los protagonistas son los contratos inteligentes.
De acuerdo con Ganne, las cadenas de bloques, aunque no son la solución para todos los problemas, podrían transformar de modo importante el comercio internacional[1]. Según Ganne, las cadenas de bloques pueden acelerar la eliminación del uso de papel[2], dar pie al surgimiento de una nueva generación de servicios[3], mejorar la transparencia en las cadenas de suministro y en la gestión de derechos de propiedad intelectual[4], mejorar los procesos de contratación pública[5], reforzar la confianza[6], reducir los costos del comercio internacional[7] y facilitar el comercio internacional para las pequeñas y medianas empresas[8].
El comercio internacional puede transformarse radicalmente y de hecho ya lo está haciendo. Un ejemplo real es el caso de Corea del Sur, cuya administración de aduanas ya está implementando la tecnología de registros distribuidos para optimizar sus flujos de procesos. De este caso en particular podremos hablar más adelante.
Hay que aclarar, aprovechando lo dicho por Ganne en su publicación para la OMC, que los contratos inteligentes pueden llegar a ser muy útiles para la gestión de pagos, cumplimientos y administración de riesgos en medio de operaciones de comercio internacional. También pueden ser muy útiles para crear centros únicos de verdad o de información legal, de modo que tanto actores públicos como privados puedan ver facilitada su gestión aduanera y tributaria en medio de operaciones de comercio internacional.
Una de las herramientas que los contratos inteligentes emplean para interactuar con los contratantes y para ejecutar las condiciones contractuales estipuladas en su arquitectura en forma de código informático, es mediante el empleo de oráculos. Según Ganne (de la OMC)[9], los oráculos son aquellos centros de datos de los que disponen los contratos inteligentes para ejecutar las tareas que han sido predefinidas en sus códigos[10][11][12]. En muchos casos la funcionalidad de los contratos inteligentes depende del suministro externo de datos. Dichos datos podrán emanar, entre otros, del Internet de las cosas (IoT). Todo el poder de microprocesamiento que viene integrado en muchos dispositivos distintos a los computadores o celulares, se ha venido utilizando para que los contratos inteligentes perciban y reciban información del mundo exterior en forma de input (entrada), de modo que, a partir de la naturaleza del input del que se trate, el código informático del contrato inteligente ejecute la tarea programada en su arquitectura para la naturaleza específica del input referido. El ejemplo más sencillo, en materia de comercio internacional, es el de los sensores de temperatura en los refrigeradores de comida perecedera. La temperatura percibida por dichos sensores podrá constituir una variable que un contrato inteligente puede tener en cuenta para decidir, en forma automatizada, el pago o no de una determinada póliza de seguro pactada para amparar una mercancía de carne de cerdo refrigerada. En este caso, el sensor será un oráculo del contrato inteligente y determinará la temperatura de refrigeración de la carne durante su viaje por el mundo hasta su destino final.
Otro ejemplo interesante citado por Ganne en su publicación para la OMC es el del comercio electrónico. Recordemos que el modo como actualmente funciona el comercio electrónico es integrando a varias entidades en una serie de procesos para que los consumidores puedan comprar bienes por internet. Todo funciona mediante una cantidad importante de instituciones centralizadas, dentro de las cuales las más prominentes y protagonistas son las instituciones financieras que prestan su infraestructura tecnológica para facilitar la economía digital (como bancos, fiduciarias o aseguradoras, entre otras). El comercio electrónico hace parte fundamental del comercio internacional. La mayoría de las operaciones de comercio internacional empiezan por medios electrónicos y el mercado al detal no es un mercado pequeño en el contexto digital. De acuerdo con Ganne (de la OMC)[13], las cadenas de bloques pueden crear mejoras importantes en comercio electrónico. Estas mejoras se reflejan en seguridad, transparencia, mayor control del fraude, supresión de intermediarios y consecuente disminución de costos. Un ejemplo es OpenBazzar, que hace lo mismo que Amazon, E-bay o Alibaba, pero sin un esquema centralizado (intermediado por un intermediario), sino directamente entre iguales, sin entidad central intermediando. En dicho entorno basado en cadenas de bloques, un contrato inteligente bloquea el pago cuando es efectuado y solo lo libera en favor del vendedor cuando el comprador recibe el producto.
[1] Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página VIII. [2] Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página IX. [3] Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página X. [4] Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Páginas XI y XII. [5] Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página XI. [6] Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página XI. [7] Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página XII. [8] Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página XIII. [9] Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página 17. [10] Levi, S. D. & Lipton, A. define a los oráculos de la siguiente manera: “Oracles are trusted third parties that retrieve off-chain information and then push that information to the blockchain at predetermined times”. Véase: “An Introduction to Smart Contracts and Their Potential and Inherent Limitations”, disponible en [http://vlex.com/vid/an-introduction-to-smart-781421025] [consultado por Padilla Sánchez el 20 de junio de 2019]. Una traducción nuestra, con riesgo de resultar imprecisa, sería a siguiente: “Los oráculos son terceros confiables que recuperan información fuera de la cadena y luego envían esa información a la cadena de bloques en momentos predeterminados”. [11] Según Padilla Sánchez, son los oráculos son “(…) programas, empresas o incluso personas naturales que transmiten información del mundo real a la blockchain para que los contratos inteligentes puedan ejecutarse”. Véase: Padilla Sánchez Jorge Alberto; “Blockchain y contratos inteligentes: aproximación a sus problemáticas y retos jurídicos”; Revista de Derecho Privado, n.º 39, julio-diciembre 2020, 175-201, doi: https://doi.org/10.18601/01234366.n39.08. Página 196. [12] Según Bacina, M., “A further possibility is programming into a smart contract a dispute resolution process whereby two actors who otherwise might not be identified to each other can attempt to resolve their differences via digital arbitration or expert determination, with the smart contract code recognizing the agreed third party arbitrator or expert as an oracle for the purposes of implementing a decision concerning the dispute”. Bacina, M., “When Two Worlds Collide: Smart Contracts and the Australian Legal System”, Journal of Internet Law, 2018, vol. 21, n.º 8, 25. Una traducción nuestra, con riesgo de resultar imprecisa, sería la siguiente: “Otra posibilidad es programar en un contrato inteligente un proceso de resolución de disputas mediante el cual dos actores que de otro modo no se identificarían entre sí pueden intentar resolver sus diferencias a través del arbitraje digital o la determinación de expertos, con el código del contrato inteligente reconociendo al árbitro tercero acordado o experto como un oráculo a los efectos de la ejecución de una decisión relativa a la disputa”. Como puede observarse, en el esquema de la contratación inteligente es posible que los jueces también intervengan y no en todos los casos es deseable, legal o procedente la exclusión del juez. Los jueces pueden servir de oráculos. [13] Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página 64.





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