Blockchain, aplicaciones financieras, financiación del comercio internacional
- Felipe Avendaño Meneses

- 2 may 2023
- 6 Min. de lectura
2021
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El comercio internacional es fundamental para el desarrollo de las naciones. Sin embargo, es extremadamente complejo[1]. Y no podría ser de otro modo, pues la realidad es que involucra muchos aspectos humanos y, por lo mismo, ha sido objeto de amplios sistemas de normativización. La idea económica de que el comercio debe ser libre y dinámico se ha puesto ampliamente en duda por muchas razones. Una de ellas está asociada con las barreras burocráticas y administrativas impuestas por los Estados para el comercio internacional. Un documento de la OMC[2] revela que, para el 2013, el promedio de los aranceles era del 9%, mientras que, para el 2015, los costos comerciales representaban una suerte de arancel “ad valorem” del 134% en los países de ingresos altos y hasta del 219% en los países en desarrollo. Esto constituye una suerte de entorpecimiento del comercio internacional. La historia de la tecnología nos ha ayudado a superar muchas de esas barreras burocráticas y administrativas. Lamentablemente no ha sido suficiente. Las tecnologías de registro distribuido permiten transformar positivamente el comercio internacional.

En cuanto a sus aplicaciones financieras, se destaca la opción de emplearla como instrumento de financiación y colocación de crédito. Bajo el paradigma vigente, muy pocas exportaciones se pagan por el importador en efectivo y por adelantado debido al riesgo de incumplimiento. De ahí que históricamente se haya normalizado la financiación del comercio exterior, siendo la carta de crédito un instrumento de uso mundial, que ha venido migrando hacia el modelo de las cuentas abiertas[3]. La realidad es que la tecnología blockchain resuelve muchas de las complejidades de gestión administrativa inmersas en los esquemas vigentes de financiación del comercio internacional y que se basan en el empleo de cartas de crédito o cuentas abiertas. Por ejemplo, Ganne (para un documento de la OMC)[4], menciona que Hyperledger Fabric sirvió de base para la creación de una aplicación diseñada para replantear el papel de las operaciones de financiación a través de cartas de crédito en medio de transacciones de comercio internacional. La aplicación existe desde agosto de 2016 y en ella participaron Bank of America, HSBC y la Autoridad de Desarrollo de la Infocomunicación de Singapur (IDA). En 2018[5] HSBC manifestó haber logrado, a través de una cadena de bloques, la financiación de una operación de comercio internacional, prescindiendo de cartas de crédito.
En diciembre de 2016, siete bancos crearon el consorcio Digital Trade Chain, que luego cambió su nombre a We.trade[6][7]. A través de este entorno, basado en cadena de bloques desplegadas a través de la tecnología de Hyperledger Fabric, los comerciantes se inscriben, registran las condiciones de sus operaciones y un contrato inteligente garantiza el pago y la liquidación del negocio. Esta es una nueva forma de administrar el riesgo de financiación de cuentas abiertas a través de las cadenas de suministro y cambia el paradigma de la financiación del comercio internacional y de la seguridad alimentaria global.
We.trade desarrolló una solución comercial que utiliza la tecnología blockchain y está basada en IBM Blockchain Platform que se ejecuta en IBM Cloud. Utiliza el marco Hyperledger Fabric de Linux Foundation. Está diseñada para reducir la fricción involucrada en el comercio transfronterizo y para proporcionar a las empresas una forma simple de realizar transacciones internacionales. Bajo este nuevo paradigma, la tecnología blockchain sirve como una base de datos compartida y segura que no puede ser controlada por una sola entidad y no tiene un único punto de falla. Cada entrada de información en una cadena de bloques recibe una marca de tiempo y una firma criptográfica única. La plataforma desarrollada por we.trade e IBM tiene dos características principales que ayudan a empoderar a las empresas de todos los tamaños para que participen en el comercio internacional: la tecnología de contabilidad distribuida (DLT) y los contratos inteligentes. Lo que la tecnología que nos ocupa garantiza, es que todas las partes relevantes tengan acceso a la misma información sobre acuerdos comerciales al mismo tiempo, y que ninguna parte tenga control total sobre estos datos. Esta forma de gestionar la información hace innecesarias muchas instituciones, algunas de ellas estatales, que participan en las operaciones de comercio internacional. En We.trade, los contratos inteligentes eliminan el riesgo de contraparte. El comercio internacional ya no depende de los bancos comerciales ni de los bancos corresponsales. Todo el sistema de corresponsalía bancaria y toda la infraestructura de pagos transfronterizos que administra la red SWIFT pueden tomar nota porque las tecnologías de registro distribuido han llegado pisando firme.
Los casos de uso de la tecnología blockchain para la financiación de operaciones de comercio internacional son múltiples y han sido exitosos. Por ejemplo, once bancos del consorcio R3 crearon, en la plataforma Corda, una cadena de bloques llamada Voltron, a través de la cual el grupo Cargill envió habas de soja de la Argentina a Malasia[8].
Otro ejemplo es la cadena de bloques china Chained Finance[9]. Esta plataforma, construida con tecnología blockchain, dice ser la plataforma de tecnología financiera de la cadena de suministro líder en el mundo. Ha sido listada por dos años consecutivos en Forbes Blockchain Top 50. La plataforma ha sido toda una revolución porque reduce los costos de financiación y mejora la eficiencia financiera. Está diseñada para que los participantes disfruten de una liquidación en efectivo. Optimiza la estructura de la cadena industrial y mejora la eficiencia de la cadena de suministro. La plataforma usa la tecnología blockchain para realizar la transferencia del valor del crédito corporativo, de modo que se obtenga un flujo de caja operativo sin ocupar la línea de crédito del banco corporativo.
Otra iniciativa interesante es Eximchain[10], respaldada por MIT. Los sistemas de las cadenas de suministro global están profundamente fragmentados. La información sobre proveedores, compradores y logística se almacena en distintos sistemas pertenecientes a millones de empresas distintas. Esto, naturalmente, genera problemas de todo tipo. Muchos de tales problemas terminan por agregar ineficiencias en la gestión de las cadenas de suministro y la financiación del comercio internacional. Eximchain surgió como una idea para contrarrestar esta problemática y ha sido toda una revolución en Singapur. Es básicamente una cadena de bloques distribuida en cientos de nodos a través de la cual contratos inteligentes gestionan la información comercial y aduanera de distintos actores públicos y privados en medio de operaciones de comercio internacional, incluyendo aspectos asociados con la financiación de tales operaciones.
Otro ejemplo que acá podemos mencionar es la plataforma Marco Polo[11]. En esta red, se ha construido una red distribuida de soluciones de pago y financiamiento comercial habilitada. Grandes compañías ya han trabajado con Marco Polo. Ejemplos pueden ser Accenture, Alfa Bank, Microsoft, Mastercard y hasta el consorcio R3.
La Autoridad Monetaria de Hong Kong, la de Singapur y el Centro de Innovación de Cadenas de Bloques de IBM, anunciaron en noviembre de 2017 su trabajo conjunto en una plataforma que utiliza la tecnología de cadena de bloques y que sirve como infraestructura para el comercio transfronterizo. El Banco Central de China también cuenta con un proyecto diseñado para el financiamiento de las cadenas de suministro a través de un entorno basado en tecnología de cadena de bloques y que opera en Shenzhen para la zona de Macao y Hong Kong[12].
La utilidad de esta tecnología es imparable. La OMC ha manifestado que las cadenas de bloques son útiles para optimizar la interoperabilidad entre agentes que intervienen en una determinada operación de comercio exterior, tales como, por ejemplo, exportadores, agentes de aduana, autoridades aduaneras, bancos y transportistas[13].
[1] Un estudio del Boston Consulting Group arrojó, como resultado, que una sola operación de financiación puede incluir la participación de más de 20 entes, 10 a 20 documentos y unas 5.000 interacciones. Según dicho estudio, solo el 1% de esas interacciones crea valor. Véase: Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página 25. [2] Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página 33. [3] De acuerdo con Ganne, para una publicación de la OMC, las cuentas abiertas suponen un mayor grado de riesgo para los exportadores, ya que el pago ocurre después de haberse enviado y entregado la mercancía. Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página 28. [4] Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página 25. [5] Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página 28. [6] Véase: https://we-trade.com/ [7] Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página 28. [8] Véase: https://observatorioblockchain.com/blockchain/r3-hace-realidad-las-transacciones-con-cartas-de-credito-en-blockchain-para-empresas-y-bancos/ [9] Véase: https://www.chainedfinance.com/index.html [10] Véase: https://www.supplychain247.com/company/eximchain [11] https://marcopolonetwork.com/ [12] Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página 29. [13] Ganne Emmanuelle; Organización Mundial del Comercio; Ginebra, Suiza; 2018. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/blockchainrev18_s.pdf; Página 36.





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