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Blockchain, aplicaciones financieras, crowdfunding

2021

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Cuando el fenómeno del crowdfunding empezó, con grandes plataformas como Kickstarter o Patreon, los modelos de crowdfunding adoptaron esquemas masivos de recaudación de fondos, pero por conducto de los bancos. Ahora es posible realizar actividades legales de captación masiva de dinero, pero sin acudir a los bancos: con criptoactivos.


En su obra, Tapscott manifiesta que la oferta pública de títulos puede hacerse mediante esquemas descentralizados y/o distribuidos en cadenas de bloques[1]. La tecnología de registros distribuidos puede ayudar a los hombres y a las mujeres de todo el mundo. Según Tapscott, Circle, Coinbase (la empresa emergente de compraventa de bitcoines mejor financiada), Smartwallet (un mercado global de todo tipo de valores) y otras empresas emergentes, son ejemplos de cómo la actividad financiera se está revolucionando para siempre[2].


Antes las rondas de inversión dependían de la intermediación de entidades expertas en la gestión de la riqueza. Dependíamos de comisionistas, bancos comerciales, corredores, bolsas de valores, fondos privados de inversión, depósitos centralizados, aseguradoras y todo tipo de actividades de especulación reguladas y en muchos casos hasta sin regulación. Ahora todo lo podemos hacer con contratos inteligentes y finanzas descentralizadas. El poder del crowdfunding es imparable. Las plataformas de crowdfunding tradicionales gestionan riqueza que se canaliza a través de entidades financieras y son por su naturaleza ya lo suficientemente revolucionarias. Sin embargo, las plataformas emergentes, y las del futuro, podrán gestionar riqueza en forma de criptoactivos, sin intermediarios.


El profesor Ahmed Banafa, experto en inteligencia artificial, IoT y tecnología blockchain, ha dicho para un artículo del BBVA, que “(…) las iniciativas de crowdfunding (o micromecenazgo) han recaudado un total de 34.000 millones de dólares y su aportación a la economía mundial se calcula en unos 65.000 millones de dólares, mientras que la valoración de todos los proyectos financiados a través de plataformas de micromecenazgo se estima en unos 90.000 millones de dólares, más de lo que han dedicado a este tipo de causas los inversores de capital riesgo[3]. En este mismo artículo, el profesor Ahmed Banafa manifestó:


“De las muchas soluciones que ofrece la tecnología blockchain para la problemática que afecta a las plataformas de crowdfunding, una de las más interesantes es su capacidad para establecer hitos verificables como condicionantes para la liberación de fondos, con contratos inteligentes capaces de ejecutar las transferencias de fondos tras verificar que el dinero se está utilizando para los fines acordados gracias al cumplimiento de dichos hitos. Ofreciendo una mayor capacidad de supervisión a las campañas individuales y reduciendo el nivel de confianza que se debe generar para convencer a los inversores de efectuar sus aportaciones, permitiría incrementar la legitimidad de las plataformas de crowdfunding como alternativa de financiación para un mayor número de proyectos y causas” [4].


Todo esto es posible por las características de descentralización de la tecnología, por la opción de tokenizar economías digitales, y por la capacidad con la que actualmente contamos de crear grandes redes y consensos sociales mediante contratos inteligentes.





Hay además que tener en cuenta que muchos proyectos que se montan y ejecutan en cadenas de bloques inician sus actividades a partir de grandes y multimillonarias rondas de inversión, en donde los inversionistas adquieren, en lugar de acciones en una compañía, tokens o criptoactivos determinados asociados con la cadena de bloques de la que se trate. Dichos activos intangibles, en muchos casos, son fungibles y pueden ser objeto de venta, enajenación o permuta. Esta nueva forma de captar inversión masivamente ha llamado la atención de muchos actores que tradicionalmente acudían a las bolsas de valores y a los esquemas de financiación tradicionales, pues se trata de mecanismos mucho más expeditos, confiables, simples, seguros y eficaces. Lo mejor de todo, para muchos, es que están diseñados para disminuir potencialmente los costos por la intervención de terceros que no agregan valor, como muchos de los intermediarios tradicionales del sistema financiero mundial.


En el documento técnico del Banco de la República de Colombia, los mismos actores han reconocido el tamaño de la industria de los criptoactivos y su colosal potencial económico. Según su dicho, “(…) En abril de 2018, Bitcoin y Ether alcanzaron un valor de mercado de USD 187.000 millones (similar al valor de capitalización de Citigroup Inc.) y los siguientes 30 CA más cotizados USD 111.000 millones[5].


El fenómeno bitcoin, en particular, parece imparable. Según los autores del documento técnico del Banco de la República de Colombia, “Bitcoin es aceptada por más de 100.000 comerciantes en más de 92 países, de los cuales 6.000 tienen presencia física (e. g.: Microsoft, Dell, PayPal, Steam, Chicago Sun-Times, Victoria’s Secret, OkCupid y Subway), y hay más de 24 millones de billeteras virtuales creadas[6].


Según los actores del documento técnico del Banco de la República de Colombia, “(…) hay una creciente red de ATMs para compra-venta de bitcoines con 2.772 puntos operando en los cinco continentes (con el 76% en USA, 21% en UE y algunos operando en Argentina, Brasil, Colombia, México y Panamá)[7]. Hay que aceptar que el motivo por el que muchos criptoactivos, y especialmente el bitcoin, han tomado tanto impulso y han obtenido tanta aceptación, es porque de algún modo se han prestado para que los grandes actores del sistema financiero también puedan hacer negocios con ellos. Sin que los intermediarios financieros prestaran su infraestructura para la conversión de criptoactivos a dinero fiduciario, quizás es posible que los criptoactivos no hubieran logrado una penetración tan profunda en el tejido de nuestra sociedad.


Hay otro ámbito del crowdfunding que no se limita a la captación masiva de dinero a cambio de títulos de deuda, de participación empresarial o de otras contraprestaciones. Se trata del crowdfunding de donación, que ya ha generado grandes impactos en distintas áreas en todo el mundo. Esta modalidad de crowdfunding nos ha recordado que entre todos somos más fuertes si nos unimos entre nosotros. La unidad es un fin para nosotros, porque sabemos que somos animales sociales y que, para sobrevivir, necesitamos trabajar cooperativamente. Los ecosistemas de donación que pueden crearse con la tecnología han hecho que panelistas en el foro de la OCDE hayan tratado el siguiente tema, tal como lo recoge la OCDE a continuación:


“Donors, organisations and developing countries are exploring these new technologies, and have introduced pilot projects that range from blockchain to distribute humanitarian assistance in East Africa, the use of distributed ledger technologies in cash transfers, and programmes to improve digital inclusive finance. The technology can notably improve aid transparency, monitoring and evaluation which can facilitate a better understanding of what works and what does not work in development finance”[8].


Una traducción nuestra, con riesgo de resultar imprecisa, sería la siguiente:


“Los donantes, las organizaciones y los países en desarrollo están explorando estas nuevas tecnologías y han introducido proyectos piloto que abarcan blockchain para distribuir asistencia humanitaria en África Oriental, el uso de tecnologías de contabilidad distribuida en transferencias de efectivo y programas para mejorar las finanzas digitales inclusivas. La tecnología puede mejorar notablemente la transparencia, el seguimiento y la evaluación de la ayuda, lo que puede facilitar una mejor comprensión de lo que funciona y lo que no funciona en la financiación del desarrollo”.

[1] Don Tapscott; Alex Tapscott; “La Revolución Blockchain”; Deusto, Grupo Planeta; Bogotá; 2017; Página 132. [2] Don Tapscott; Alex Tapscott; “La Revolución Blockchain”; Deusto, Grupo Planeta; Bogotá; 2017; Página 132. [3] Véase: https://www.bbvaopenmind.com/economia/empresa/blockchain-podria-revolucionar-crowdfunding/ [4] Véase: https://www.bbvaopenmind.com/economia/empresa/blockchain-podria-revolucionar-crowdfunding/ [5] Carlos A. Arango-Arango, María M. Barrera-Rego, Joaquín F. Bernal-Ramírez y Alberto Boada-Ortiz; Criptoactivos; Banco de la República de Colombia; Página 8. publicado en: https://www.banrep.gov.co/es/publicaciones/documento-tecnico-criptoactivos [6] Carlos A. Arango-Arango, María M. Barrera-Rego, Joaquín F. Bernal-Ramírez y Alberto Boada-Ortiz; Criptoactivos; Banco de la República de Colombia; Páginas 8 y 9. publicado en: https://www.banrep.gov.co/es/publicaciones/documento-tecnico-criptoactivos [7] Carlos A. Arango-Arango, María M. Barrera-Rego, Joaquín F. Bernal-Ramírez y Alberto Boada-Ortiz; Criptoactivos; Banco de la República de Colombia; Página 9. publicado en: https://www.banrep.gov.co/es/publicaciones/documento-tecnico-criptoactivos [8] OECD (2019), The Policy Environment for Blockchain Innovation and Adoption: 2019 OECD Global Blockchain Policy Forum Summary Report, OECD Blockchain Policy Series. Véase: https://www.oecd.org/finance/2019-OECD-Global-Blockchain-Policy-Forum-Summary-Report.pdf. Página 30.

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